Más de 4.000 vecinos se llegaron a ver “La Fiesta de Cascanueces” del Ballet de Arte Moderno en Chimkowe

En un verdadero viaje de fantasía, colorido y emoción se tranformó anoche la puesta en escena del ballet “Cascanueces”, interpretado por el Ballet de Arte Moderno (BAM) en el Centro Cultural y Deportivo Chimkowe, como fiesta de fin de año para los vecinos de Peñalolén.

El ballet contó con la asistencia de unas 4.000 personas, que disfrutaron gratuitamente de una obra de colorida inspiración, basada en una renovada puesta en escena, que estuvo matizada con distintos y novedosos recursos técnicos, escenográficos y audiovisuales para llevar al público local una composición clásica llena de frescura.

Durante la apertura del espectáculo, la Alcaldesa Carolina Leitao destacó y agradeció al Ballet de Arte Moderno (BAM) y su director Luis Duque, al Banco BCI y a la Corporación Cultural de Peñalolén, por “organizar para todos los presentes este espectáculo tan hermoso que nos llena de sensibilidad en estas fiestas de fin de año, y sobre todo porque es un aporte al fomento de la cultura en Peñalolén”.

Asimismo, tras la presentación del ballet, Luis Duque, director del BAM, resaltó la importancia de presentar obras de la trascendencia de “Cascanueces” en forma gratuita y para todo público, porque “presentaciones como ésta generalmente marcan un hito en la relación de los vecinos con la cultura”.

Por su parte, Migderbis Morán, ejecutivo del área de la Gerencia de Convenios de Banco BCI, destacó “para nosotros es un honor aportar al fomento de la cultura con espectáculos de alto nivel artístico tan apreciados por las personas, estamos orgullosos de ser parte de esta presentación llena de calidad para Peñalolén”.

Cascanueces es un clásico de la literatura, basado en una adaptación de Alejandro Dumas del cuento El Cascanueces y el Rey de los ratones, que cuenta con la música de Piotr Ilich Chaikovski.

La obra transcurre durante la víspera de Navidad, en la gran casa de la familia Stahlbaum, donde Clara y su hermano Fritz de ocho años, reciben regalos de un misterioso fabricante de juguetes llamado Drosselmeyer. De todos, el más preciado es un cascanueces que Clara atesora durante la velada: al dormirse, pasada la medianoche, sueña que el cascanueces es un príncipe, que hay una gran batalla contra el ejército de los ratones y además emprende un viaje a un país lleno de fantasía y color.